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La Coctelera

Mantra de la compasión

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OM MANI PADME HUNG

Mala

¿Por qué tienes 108 cuentas?
La respuesta es complicada, pero el origen de 108 es un número sagrado relacionado astrológicamente a las 12 casas astrológicas, multiplicadas por los 9 planetas en nuestro sistema solar. Los Malas también puede tener 109 cuentas, 108 para contar mantra y la Cuenta del Gurú suplementaria (por lo general ligeramente más grande), que es donde el Mala se termina en la borla. La Cuenta del Gurú es agregada como un recordatorio de la deboción sagrada al Maestro o Gurú. Los Malas de muñeca puede tener 22 o 27 cuentas.
¿Cuál es el objetivo de un Mala?
El objetivo del Mala desde el punto de vista del budismo, Hinduismo, tradiciones musulmanas o cristianas son para contar oraciones sagradas “Mantra” durante un período de recitación. Por ejemplo, uno podría recitar, " el Mantra de Om Mani Padme, Mantra de la Compasión pasando una cuenta por cada recitación. Desde luego, uno puede usar el Mala para cualquier rezo sagrado de cualquier tradición espiritual o religiosa.
¿Cómo se debería usar un Mala?
Los Malas son usado moviendo los dedos comenzando por la primera cuenta después de la cuenta del Gurú. Cada vez que recita un mantra completo entonces se pasa a la próxima cuenta. Una vez que ha completado una vuelta del Mala y se llega a la cuenta de Gurú entonces se invierte la dirección. La creencia de no sujetar la cuenta del Maestro o Gurú se debe a un sentimiento de devoción, buena disposición o respeto por el mismo.

Recitación de "mantras"


La recitación de "mantras" es una práctica común en el hinduísmo y el budismo. El "mantra" es un texto de significado sagrado que crea estados de conciencia alterados propicios a la meditación y favorece una iluminación más temprana. El "mantra" es utilizado por los laicos de estas religiones para multitud de funciones, no sólo espirituales. Para muchos practicantes budistas e hinduístas el "mantra" posee una dimensión mágica: salva de peligros, ayuda en las enfermedades, consuela en las desgracias y ayuda a superar multitud de problemas cotidianos. La práctica del "mantra" eleva la espiritualidad del individuo, le ayuda a serenar su alma y corrige disfunciones caracteriológicas o comportamentales.

Cada deidad posee su propio "mantra" o frase característica que la invoca y ayuda al individuo a equipararse con el factor regido por esa deidad. Así, el mantra más conocido es, tal vez,
"OM Mani Padme HUM", pronunciado de forma diferente según la lengua utilizada -sánscrito o tibetano más frecuentemente- y que todos en el Tíbet conocen como "el mani" y que podría traducirse por "OM, La joya sobre el loto HUM", donde el significado místico de la joya y el loto se refiere a la compasión de Buda Sakiamuni reposando sobre la sabiduría y evoca el momento en el que Shiddarta Gautama, el Buda histórico, alcanzó la iluminación. Este "mantra" está asociado a la deidad Avalokitesvara -conocida como Chen Resig entre los budistas o como Kuan Yin en su versión femenina-. Las sílabas OM y HUM no poseen traducción y representan sonidos que conectan a la persona con dimensiones universales. Este es un mantra definitivo que desarrolla una gran capacidad de compasión con todo el género humano. El sentido budista de la compasión es el "amor universal" por el que podríamos traducir el mensaje de Jesús en el cristianismo, al menos, a grandes rasgos.

Aunque el "mantra" debe ser transmitido por un guru de elevada preparación en un "wang" o iniciación para que resulte plenamente efectivo, aquellos que no hayan recibido este preciado don pueden recitarlo igualmente para ayudarse en la elevación de su espíritu y utilizarse tras la meditación para una completación más firme de la perfección.

Existen también "bija mantras" o "mantras de una sola sílaba que se asocian a cada uno de los siete "chakras" o centros energéticos del cuerpo físico. El mantra OM, pronunciado de forma que la "m" dure unas tres veces más que la "o", de forma repetida, igualando la duración de la respiración a la del "mantra", es de eficaz ayuda para amplificar la conciencia, alcanzar mejor visión de la realidad y desarrollar la capacidad ESP o PSI de la persona.

Los "mantras" se pronuncian de forma rápida, acompañados muchas veces de la visualización de sus sílabas o de sus significados un total de 7, 21 o 108 veces. Para no desviar la concentración de la visualización, se emplean los "malas" o rosarios de mantras, de 108 cuentas, más una adicional que no se cuenta, como el que vemos en la fotografía. la recitación de "mantras" es una vía hábil y fructífera para que los efectos de la meditación sean duraderos y para incrementar la espiritualidad, acercando al hombre hacia el estado de Samaddi o meditación continua.

Tipos de mantras

Según la metafísica hindú todo está hecho de sonido, y cada cosa contiene una representación simbólica de las pautas de energía que la componen; eso es el sonido "semilla" o raíz, bija mantra. La intención de estos mantras es la de poner a la persona que lo pronuncia en resonancia con el objeto cuyo sonido raíz ha invocado. De esta forma, mediante enl conocimiento de los bija mantras se obtiene un dominio sobre la esencia de las cosas, permitiendo crear, destruir o alterar de diversas maneras. Por ejemplo, cada chakra tiene su sonido raíz asociado, que según se dice, contiene toda su esencia, y por consiguiente todos los secretos del chakra. Teniendo en cuenta que cada chakra guarda correspondencia con su elemento, resulta que los sonidos raíz proporcionan acceso a las cualidades de tal elemento:

Tierra: Mulhadara: LAM
Agua: Swadhisthana: VAM
Fuego: Manipura: RAM
Aire: Anahata: YAM
Éter: Vishuda: HAM
Ajna: OM
Sahasrara: N (nasal)

Budismo Zen

El Budismo Zen es una fusión de las creencias del Budismo Mahayana con el Taoísmo. El Zen hace hincapié en la práctica de la meditación. Así el Zen no es un Concepto sino una experiencia personal.

Ganesha

En el hinduísmo, Ganesha o Ganesh (en sánscrito, señor de los ganas) es hijo de Shiva y Parvati. Dios de la sabiduría y de las letras. Su montura o vahana es un ratón. Normalmente es representado con cuatro brazos, gran barriga y cabeza de elefante. Es jefe de los ejércitos de Shiva, los ganas, seres sobrenaturales. Sus dos esposas son Buddhi y Manas.

Según la leyenda, Parvati tuvo a su hijo mientras Shiva estaba en la guerra contra los asuras. Un día Parvati fue a bañarse, pidiendo a Ganesha que vigilara la puerta del aposento. En ese momento, Shiva volvió. Ganesha no reconoció a su padre, ni este a su hijo, de modo que el joven dios le prohibió el paso. Hubo una reyerta y Shiva enfurecido, decapitó a Ganesha. Cuando se dio cuenta de que había matado a su hijo, y ante el llanto de la desconsolada madre, Shiva bajó a la tierra con la promesa de darle a su hijo la cabeza del primer ser que encontrara a su paso. Resultó ser un elefante.

Ganesha es el dios más popular de La India, a pesar de ser tardío (no aparece en el Mahabharatha ni en el Ramayana de Valmiki). Otra leyenda lo ilustra, según la cual Ganesha y su hermano Skanda, o Karttikeya, compitieron por ser el más adorado, haciendo una carrera alrededor del mundo. Skanda montó en su pavo real, su vahana, y lo recorrió lo más rapidamente posible, pero cuando llegó de nuevo al punto de partida Ganesha ya estaba allí. Había dado una vuelta alrededor de sus padres, Shiva y Parvati, dando a entender que para él sus padres eran todo su mundo, y tratandose de Los dioses supremos, literalmente lo eran. Existe en La India una secta, los ganapatyas, para quienes Ganesha es el eje y motor del universo